Minas Gerais: la mayor fábrica de gemas del planeta
El estado de Minas Gerais, en el centro-este de Brasil, concentra —según la revista Gems & Gemology del GIA— la mayor cantidad del mundo de un tipo de roca especial llamada pegmatita, muy conocida por dar berilo gema, crisoberilo, topacio, turmalina y kunzita. Estas rocas se explotan desde hace más de 400 años y, solo en el último siglo, Brasil ha llegado a abastecer la mayor parte del mercado mundial de esas cinco gemas.
Una pegmatita es, en pocas palabras, lo que queda cuando un magma casi terminado de enfriar se concentra en agua y en elementos poco frecuentes, en lugar de solidificar como un granito normal y corriente. Ese "residuo" especial, sumado a un enfriamiento muy lento, es lo que permite que los cristales crezcan mucho más grandes —y con más variedad de colores— que en cualquier otra roca. De hecho, ningún otro tipo de roca en el planeta da tanta variedad y cantidad de gemas como las pegmatitas.
El resultado es un catálogo casi único: la zona de Belo Horizonte, en Minas Gerais, produce esmeralda, aguamarina, turmalina rosa y verde, topacio imperial, alejandrita y amazonita, todas asociadas a estas mismas rocas. Por eso Brasil produce una de las mayores variedades de gemas y piedras semipreciosas del mundo.
Una misma familia de rocas —las pegmatitas de Minas Gerais— es capaz de dar, en distintos puntos, turmalina rosa, topacio dorado, aguamarina azul y kunzita lila: la variedad no viene de mezclar yacimientos distintos, sino de los pequeños cambios de composición dentro de una misma roca al enfriarse.