Gema o mineral: por qué no son lo mismo, aunque lo parezcan
Qué convierte a un mineral en gema, por qué no todas las gemas son minerales y dónde está exactamente la frontera entre ambos términos
En joyería usamos "gema" y "mineral" casi como sinónimos, y es fácil entender por qué: la mayoría de las gemas que conocemos —cuarzo, topacio, granate, feldespato— son, en efecto, minerales. Pero los dos términos responden a criterios completamente distintos, y confundirlos lleva a errores habituales, como pensar que el ámbar o la perla son minerales cuando en realidad no lo son.
Antes de entrar en detalle, conviene partir de las definiciones técnicas. Según el glosario de Mindat.org, referencia habitual en mineralogía:
Mineral (Mindat.org): un elemento o compuesto inorgánico de origen natural, con una estructura interna ordenada y una composición química, forma cristalina y propiedades físicas característicasque le son propias.
Gema (Mindat.org): una piedra (o material orgánico duro de aspecto pétreo), generalmente tallada y pulida, que posee el valor intrínseco necesario —belleza, durabilidad, rareza y tamaño— para su uso en joyería como adorno u ornamento personal; una joya cuyo valor no depende de su montura.