La gipsita es un mineral compuesto por sulfato de calcio dihidratado (CaSO4·2H2O) que se encuentra en rocas sedimentarias.
Es un mineral muy común y se utiliza en la fabricación de yeso y otros productos de construcción. La gipsita es un mineral muy suave, con una dureza de 1,5 a 2 en la escala de Mohs.
Es soluble en agua y se disuelve fácilmente en ácido clorhídrico diluido.
La gipsita también se utiliza en la agricultura como fertilizante y para corregir la acidez del suelo.
La gipsita se extrae de minas a cielo abierto o subterráneas. En las minas a cielo abierto, se utiliza maquinaria pesada para extraer la gipsita de la tierra. En las minas subterráneas, se excava la gipsita con herramientas manuales y se transporta a la superficie en carros mineros.
La gipsita se encuentra en rocas sedimentarias y puede estar asociada con otros minerales como la calcita.
El yeso se fabrica a partir de la gipsita mediante un proceso de calcinación. La gipsita se calienta a una temperatura de entre 150 y 180 grados Celsius para eliminar el agua que contiene y convertirla en sulfato cálcico hemihidratado (CaSO4·1/2H2O), también conocido como yeso cocido o yeso de París.
Los principales productores mundiales de yeso son Estados Unidos, China, Canadá, Francia, Irán, Japón, Thailandia, México y España.