La ciencia moderna pone a prueba la leyenda
Durante décadas, la idea de la piedra solar se consideró casi una leyenda sin base real. Todo cambió con estudios como el del físico Guy Ropars y su equipo en la Universidad de Rennes, que en 2011 demostraron mediante experimentos que un cristal de calcita, montado en un sencillo dispositivo de madera con un agujero central, permitía localizar el sol con notable precisión, incluso en condiciones de cielo cubierto.
Simulaciones posteriores, publicadas en Royal Society Open Science, calcularon que usando la piedra solar cada una o dos horas durante una travesía, los navegantes vikingos podrían haber alcanzado Groenlandia con éxito en la gran mayoría de sus viajes.
Ojo: la identidad exacta de la piedra solar vikinga sigue siendo objeto de debate científico. Otros minerales, como la cordierita o la turmalina, también se han propuesto como candidatos. No existe hasta la fecha una prueba arqueológica directa e indiscutible de que los vikingos usaran calcita para navegar; la evidencia es principalmente experimental y textual (las sagas).