Cómo se forma la selenita
La formación de la selenita está directamente relacionada con la evaporación del agua en entornos ricos en sulfato de calcio. Este proceso ocurre principalmente en lagos salinos, mares interiores y zonas evaporíticas.
Cuando el agua comienza a evaporarse, los minerales disueltos se concentran. En condiciones de temperatura estable y poca alteración geológica, el sulfato de calcio cristaliza lentamente, permitiendo el crecimiento de grandes cristales de yeso, entre ellos la selenita.
La lentitud del proceso es clave: cuanto más despacio se forman los cristales, más grandes y transparentes pueden llegar a ser, como ocurre en yacimientos excepcionales.